Una publicación oficial de la Municipalidad de Banda del Río Salí, en la vecina provincia de Tucumán, desató una fuerte controversia en las redes sociales. Las autoridades difundieron un video captado por un drone donde se ve a un vecino arrojando residuos, utilizándolo como "caso testigo" de sus controles, lo que generó una ola de críticas por la metodología del "escrache" público.
El operativo fue realizado mediante el drone municipal denominado "Ojo de Halcón 1", que detectó al individuo en flagrancia a orillas del Río Salí.
En el posteo, la gestión municipal sacó pecho por la tecnología utilizada: "La persona fue identificada y notificada por nuestros Vigías Municipales y deberá comparecer ante el Tribunal de Faltas", sentenciaron.
El mensaje oficial intentó ser aleccionador, recordando que "tirar residuos al río está prohibido y penado" y apelando a que el cauce "no es un basural, es parte de nuestro ambiente".
Sin embargo, la publicación no tuvo el efecto de unanimidad esperado. Si bien nadie defiende la contaminación, el repudio en redes apuntó a la desproporción: usuarios criticaron que se utilice tecnología de punta y se exponga públicamente a un vecino particular, mientras —según reclaman históricamente en la zona— no se observa la misma rigurosidad ni "drones" controlando los desechos industriales de las grandes fábricas que vierten afluentes en la cuenca Salí-Dulce.
"Vamos a seguir controlando y sancionando", advirtieron desde el municipio, cerrando con un llamado a la conciencia vecinal que, en este caso, quedó opacado por la polémica del método.
El video: