Luciano viajó desde Tucumán con una idea sencilla: trabajar vendiendo churros durante la temporada. Sin embargo, una llamada inesperada lo convirtió en protagonista de un momento que rápidamente se volvió viral.
Mientras ofrecía las últimas tres docenas que le quedaban, le pidieron el alias para concretar el pago y, casi sin que él lo entendiera del todo, también para que la gente pudiera colaborar. Luciano no dimensionaba lo que estaba ocurriendo: ni conocía Luzu ni sabía el alcance del programa en el que estaba saliendo al aire.
En cuestión de segundos, su celular colapsó. Las transferencias no paraban de entrar y la cifra superó el millón y medio de pesos en muy poco tiempo. Desde la producción le pidieron que no siguiera mencionando el monto, mientras él intentaba asimilar lo que estaba viviendo.
La frescura, la sorpresa genuina y la emoción de Luciano atravesaron la transmisión y despertaron una fuerte respuesta del público. Pero la historia no terminó ahí: además de la ayuda económica, también le consiguieron una prueba en Deportivo Riestra, abriéndole una oportunidad inesperada en el fútbol.
Vendía churros en la playa y su historia conmovió a todos: los chicos de Luzu lo ayudaron a juntar $3.000.000 💰 y además le consiguieron una prueba en Deportivo Riestra 🙌🔥#Churrero #NadieDiceNada #LuzuTV #Fútbol #Sueños #Solidaridad pic.twitter.com/ov03jYJUHv
— Minuto YA ! (@MinutoYa) January 27, 2026