Un reciente estudio internacional proyecta que la inteligencia artificial provocará una reconfiguración masiva del empleo en los próximos años. Según las estimaciones, alrededor de 92 millones de trabajos actuales desaparecerán, pero la misma transformación dará origen a 170 millones de nuevos puestos, lo que supone un crecimiento neto significativo.
El informe indica que cerca del 22% de los empleos existentes podrían verse alterados por la automatización y la digitalización. Las funciones más vulnerables serán aquellas vinculadas a tareas repetitivas o altamente estructuradas, como actividades administrativas, atención al cliente y operación básica de maquinaria.
En contraste, se prevé una expansión importante de oportunidades en áreas como agricultura tecnológica, comercio digital, construcción, salud, educación superior y ocupaciones ligadas al análisis de datos. La demanda de perfiles con conocimientos en IA, ciberseguridad y programación seguirá en aumento.
El documento también señala que esta transformación no se debe únicamente al avance tecnológico: influyen además factores como los cambios económicos globales, la transición hacia energías sostenibles, la inestabilidad geopolítica y el envejecimiento de la población.
Ante este escenario, especialistas recomiendan que gobiernos, empresas y trabajadores refuercen los programas de capacitación, reconversión y actualización de habilidades, con el objetivo de facilitar la adaptación a los nuevos roles que surgirán y evitar que la brecha laboral se profundice.