Son 6 los argentinos que fueron considerados por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood este año. Se trata de una invitación a un grupo de destacados profesionales de distintas disciplinas audiovisuales para sumarse como miembros y participar en las votaciones de los Premios Óscar. Esta distinción no solo reconoce el talento individual, sino que ratifica la calidad de los técnicos y realizadores formados en el país, quienes se desempeñan en diversos escenarios de gran importancia en el mundo, en contraste con el contexto de ajuste y desfinanciamiento que atraviesa la producción audiovisual nacional.
La invitación fue enviada a representantes de representación nacional en diversas áreas del quehacer cinematográfico. Julia Solomonoff, directora y guionista radicada en Nueva York, es una de las convocadas; su filmografía incluye obras aclamadas como Hermanas, El último verano de la Boyita y Nadie nos mira, además de desempeñarse como docente en la Universidad de Columbia. En el área técnica, destaca la montajista Rosario Suárez, con una treintena de largometrajes en su trayectoria, entre los que incluye títulos recientes como El jockey y El viento que arrasa.
La representación se extiende a la animación y los efectos visuales con Pablo Grillo, un referente internacional vinculado al prestigioso estudio Framestore, cuyo trabajo es visible en la saga de Harry Potter y en las películas de Paddington. Asimismo, Marisa Amenta recibió la invitación tras su trabajo en maquillaje en obras de alto impacto en el cine nacional como Relatos salvajes, Zama y El ángel, pero también en las dos producciones más relevantes de Brasil de los últimos años: la ganadora del Oscar Aún estoy aquí, y la más reciente El agente secreto. El grupo se completa con la sonidista Victoria Franzan, responsable del sonido en filmes como Belén y Tesis sobre una domesticación, y el guionista y director cordobés Santiago Fillol, reconocido por su colaboración con Oliver Laxe en Mimosas, Lo que arde y la multipremiada Sirat.
La incorporación de estos profesionales se suma a una lista ya nutrida de compatriotas que integran la Academia. En años anteriores, figuras de la talla de Juan José Campanella, Pablo Trapero, Ricardo Darín, Eugenio Zanetti, Andy Muschietti, Damián Szifron y Héctor Olivera ya habían sido habilitados para votar.
Es preciso recordar la masiva invitación del año 2020, cuando ocho argentinos fueron convocados para diversificar las filas de la institución. En esa oportunidad, se sumaron el maquillador Alberto Moccia, el productor Matías Mosteirín (responsable de El clan y Relatos salvajes), el especialista en casting Javier Braier (Los dos papas) y el experto en efectos visuales Leandro Estebecorena, quien fue candidato al Óscar por su labor en El irlandés. También se incorporaron la publicista Maitena de Amorrortu, el realizador de animación Juan Pablo Zaramella, la maquilladora de celebridades Vera Steimberg y el premiado animador Oscar Grillo, junto con el editor Alejandro Carrillo Penovi, cuya carrera está íntimamente ligada al cine nacional.
Por aquellos años, la Academia de Hollywood ha implementado cambios estructurales profundos, motivados en gran medida por movimientos como #OscarsSoWhite, que denunciaron la falta de representación de minorías en las nominaciones. Esta evolución se consolidó bajo la denominada "Iniciativa 2025", un plan estratégico destinado a reflejar mejor la diversidad del público global.
Uno de los cambios más radicales ha sido la implementación de estándares de inclusión obligatorios para que una producción pueda aspirar al premio de Mejor Película. A partir de 2024, las películas deben cumplir con al menos dos de cuatro estándares que abarcan: la representación en pantalla y temáticas (personajes de minorías o tramas centradas en grupos subrepresentados), el liderazgo creativo y composición del equipo técnico, el acceso a oportunidades en la industria (becas y prácticas), y el desarrollo de audiencias a través de equipos de marketing diversos.
Esta apertura ha tenido efectos tangibles. En las fuentes se destaca que el cuerpo de votantes ha pasado a ser significativamente más internacional y diverso: en las invitaciones de 2026, el 53 por ciento de los convocados proviene de fuera de Estados Unidos y el 56 por ciento pertenece a comunidades subrepresentadas. Históricamente, hitos como el triunfo de la surcoreana Parásitos como Mejor Película marcaron el inicio de esta nueva era, demostrando que la Academia busca trascender sus fronteras originales para convertirse en una institución verdaderamente global.
Esta última invitación a referentes nacionales parte de una estrategia de diversificación que busca que el Óscar deje de ser un evento exclusivamente norteamericano para transformarse en un reconocimiento que valore la multiplicidad de voces y estéticas de todo el planeta, alcanzando los 11.319 miembros de todo el mundo y de las más diversas disciplinas, de los cuales 10.338 tendrán derecho a voto en las próximas ediciones de los Premios Óscar.
Reseña del Lic. Juan Pablo Salomón*
*Juan Pablo Salomón es docente e investigador de la Universidad Católica de Santiago del Estero, orientado a estudios culturales, TICs y artes audiovisuales. Integra el streaming especializado Estudio Cine (@estudiocine.ar). Es miembro de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de Argentina. Es codirector del Santiago del Estero Film Fest.