El crecimiento del uso de herramientas de inteligencia artificial para fabricar imágenes falsas o contenido de abuso sexual infantil genera cada vez mayor alarma entre gobiernos y organizaciones dedicadas a la protección de menores.
Frente a esta tendencia, el Reino Unido avanza con una propuesta legislativa que busca detener la producción de este tipo de material antes de que circule en la red.
La medida, incorporada como una enmienda al Crime and Policing Bill (Proyecto de Ley sobre Delincuencia y Policía), permitiría que empresas tecnológicas y organismos especializados analicen los modelos de inteligencia artificial antes de su lanzamiento público. El objetivo es identificar si los sistemas generativos pueden producir material de abuso infantil, pornografía extrema o imágenes íntimas no consentidas, y exigir a los desarrolladores que corrijan cualquier riesgo antes de su difusión.
La secretaria de Tecnología británica, Liz Kendall, explicó que la iniciativa busca “garantizar que la seguridad esté integrada desde la etapa de diseño”. El gobierno pretende así responsabilizar a las compañías por los posibles usos ilícitos de la inteligencia artificial en la creación y distribución de contenido ilegal.
Un fenómeno en rápido crecimiento
Según la Internet Watch Foundation (IWF), el volumen de imágenes de abuso infantil creadas con inteligencia artificial se ha incrementado de forma significativa. Entre enero y octubre de 2025, la organización eliminó 426 imágenes de este tipo, más del doble que en el mismo período del año anterior.
“La manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial amplifica el daño hacia las víctimas, ya que permite generar grandes cantidades de material con apariencia realista”, advirtió Kerry Smith, directora ejecutiva de la entidad. Para ella, la nueva ley podría convertirse en una herramienta clave para frenar la expansión de estos contenidos en línea.
Exigen que las revisiones sean obligatorias
Diversas organizaciones dedicadas a la protección infantil celebraron la propuesta, aunque advirtieron que los controles deben ser de cumplimiento obligatorio. “Si se busca un cambio real, no puede depender de la buena voluntad de las empresas. La seguridad debe ser parte esencial del desarrollo tecnológico”, señaló Rani Govender, representante de una de estas entidades.
El proyecto también contempla endurecer las sanciones para quienes diseñen o distribuyan programas de inteligencia artificial destinados a generar material de abuso infantil. Las penas podrían alcanzar los cinco años de prisión.
Regular sin frenar la innovación
El debate sobre cómo equilibrar el avance de la inteligencia artificial con la protección de los derechos fundamentales continúa abierto. Las herramientas generativas, capaces de crear imágenes, voces y videos con gran realismo, ofrecen oportunidades inéditas, pero también representan serios riesgos cuando se utilizan con fines ilícitos.
Para las autoridades británicas, actuar con rapidez es fundamental. “No podemos permitir que la tecnología avance más rápido que nuestra capacidad para proteger a los niños”, expresó Kendall.
De ser aprobada por el Parlamento, esta legislación colocaría al Reino Unido como pionero en la regulación preventiva del uso de inteligencia artificial, marcando un precedente internacional frente a uno de los desafíos más sensibles de la era digital.