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Especiales Historias de vida

Su esposa falleció, perdió su trabajo y vino a Santiago: "La gente es otra cosa"

En seis meses, un cáncer se llevó a su pareja —madre de sus dos hijos— y cerró la fábrica donde trabajaba. Su historia.

Jorge Wayra tal como lo conocen ya muchos en Santiago del Estero, es un devoto padre de dos adolescentes por quienes es capaz de darlo todo.

Su historia es fuerte, pues recibió dos duros golpes de la vida en muy corto tiempo, que lo dejaron devastado y al borde del abismo, aunque jamás rendido.

Hoy, proveniente de La Plata, está instalado en Santiago del Estero y mantiene a sus dos "muchachitos" con los trabajos de plomería y electricidad que realiza: "Todos tienen garantía y por si les interesa, les dejo mi número: 3855700654", dice.

<b>Jorge y uno de sus hijos.</b>
Jorge y uno de sus hijos.

La historia de Jorge

Mi nombre es Jorge Aguirre, más conocido aquí en Santiago como Jorge Wayra. Soy nacido en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, y criado por dos grandes mujeres, mi querida madre Felisa y mi abuela paterna Natividad, que me cuidan desde el cielo. Decidí venirme a esta provincia tan hermosa después del fallecimiento de mi querida esposa, a causa de un cáncer severo que se la llevó en 6 meses. Soy papá de dos hijos: Inti, de 15, y Nehuén, de 13. Estoy en Santiago desde marzo del año pasado.

<b>Algunos de los trabajos que realizó recientemente.</b>
Algunos de los trabajos que realizó recientemente.
En Buenos Aires trabajaba en una pequeña fábrica donde manejaba una máquina inyectora que hacía piezas plásticas para automóviles. Mis hijos, tras la partida de su mamá, se sentían muy tristes, realmente. Para mí fue todo un cambio muy grande. La crianza de los chicos, las horas de trabajo fuera de casa, la escuela... Un día cerró la fábrica y me quedé sin trabajo, y todo se empezó a complicar más. Es largo de contar, pero tuve la suerte de conocer a unas personas maravillosas que desde aquí (Santiago del Estero) me alentaban y ayudaban emocionalmente.

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"Todos tienen garantía", asegura Jorge.
Viendo que en Buenos Aires y a mi edad se me hacía difícil conseguir un trabajo, hablé con mis hijos y decidimos venir a vivir aquí. Realmente fue un cambio muy grande para los tres, pero nos hizo muy bien, sinceramente. La vida es otra, la gente es amable, solidaria, y esos amigos que siempre me están dando una mano incondicional, de lo cual estoy muy agradecido. Ahora, aquí me dedico a hacer trabajos de electricidad y plomería, que son oficios que he aprendido durante años de trabajar en obras (antes de la fábrica me dedicaba a eso). Amo Santiago del Estero, sus costumbres y su gente.

Creo que es una provincia que avanza a pasos agigantados, con un gobierno que le pone toda la garra, a pesar de que otros están fundiendo el país. Quiero aprovechar y ofrecerles mi fuerza de trabajo, no solo para electricidad y plomería. Estoy capacitado y sé adaptarme a cualquier trabajo. Desde ya, agradecido porque en estos tiempos que corren, lamentablemente me es un poco difícil conseguir el sustento para traer el pan a la mesa. Abrazo a todos.

(Por Sebastián Fogliaresi, redacción de Nuevo Diario)

Jorge Waira
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