Un verdadero escándalo sacude por estas horas a la ciudad de San Miguel de Tucumán, luego de que una mujer revelara públicamente que su marido, un médico, le era infiel con una joven enfermera. Lo hizo a través de un extenso y furioso descargo en grupos de Facebook, acompañado de capturas de chats eróticos que comprometen a su pareja y a su compañera de trabajo.
La mujer, visiblemente afectada, difundió los mensajes privados que encontró en el celular del profesional, en los cuales se detallaban los encuentros íntimos que mantenía con la joven en el quirófano del sanatorio donde ambos trabajaban. “Le dice que me deje, que soy vieja y fea. No tiene límites de bajeza esa mocosa”, escribió con indignación. “Por mujeres como esta hay tantos matrimonios acabados y chicos en psicólogos”, denunció.
En su publicación, advirtió que seguiría exponiendo las pruebas todos los días hasta que se concrete su divorcio. Además, reveló el nombre completo de la enfermera y publicó una foto de ella, lo que desató una verdadera ola de comentarios y reacciones en redes, y la convirtió en el blanco principal de la polémica.
Frente al revuelo generado, la enfermera decidió romper el silencio y dar su versión de los hechos. En un nuevo posteo que también circuló rápidamente, reconoció que actuó mal al involucrarse con un hombre casado, pero pidió que no se la responsabilice únicamente a ella.
La joven pidió que dejen de compartir su foto, asegurando que no está en condiciones emocionales de soportar la exposición. También señaló que evitó publicar imágenes del médico por respeto a sus hijos: “La mujer no me interesa, pero sus hijos sí. No puedo hacerles algo así”.
La historia ha generado reacciones divididas en la comunidad tucumana, con cientos de mensajes que critican la actitud de ambos implicados y otros que señalan los peligros de judicializar o exponer públicamente este tipo de conflictos personales en redes.
La situación aún no ha tenido consecuencias formales en el ámbito laboral, aunque en el sanatorio donde trabajan reina el desconcierto por el nivel de exposición y el escándalo mediático generado. Tampoco se descarta que alguna de las partes recurra a la Justicia por presunta difamación o vulneración de la privacidad.