En Londres, un pub se convirtió en el escenario de una iniciativa que busca fortalecer la relación entre padres e hijos: decenas de hombres se reúnen para aprender a peinar a sus hijas, mientras disfrutan de una cerveza y reciben consejos de estilistas profesionales.
Las sesiones duran aproximadamente dos horas y media, y los padres practican técnicas como trenzas, colitas y peinados básicos, en un ambiente relajado y de aprendizaje.
La propuesta forma parte del movimiento “Secret Life of Dads”, que busca que los padres compartan experiencias sobre los retos de la crianza y se apoyen mutuamente, creando una comunidad de contención sin juicios.
Este tipo de iniciativas destacan la importancia de involucrar a los padres en el cuidado diario de sus hijos y rompen estereotipos sobre la crianza y el rol paterno.