La mañana del 1 de abril de 2025 trajo una noticia que ningún amante de la televisión argentina quería escuchar. Larry de Clay, su compañero de mil batallas y amigo entrañable, fue el encargado de confirmar lo inevitable: Salvador "Toti" Ciliberto falleció en el hospital Thompson de San Martín tras sufrir una hemorragia interna que derivó en un paro cardíaco. Se fue un pedazo de la historia grande del espectáculo nacional, un hombre cuya cara era sinónimo de carcajada popular en cada rincón de la Argentina.
El hombre que habitaba la risa
Toti no fue un humorista más. Fue el profesor de educación física que, tras foguearse en el teatro alternativo del Parakultural, llevó esa energía física y desbordante a la pantalla masiva de la mano de Marcelo Tinelli a principios de los años noventa. Su capacidad para la improvisación y su rostro, diseñado para la comedia gestual, lo convirtieron en un indispensable de la televisión de los 40 puntos de rating.
Desde sus imitaciones de Riquelme hasta sus sketches más físicos, Ciliberto entendía el humor como una entrega total. Sin embargo, su mayor acto de valentía no ocurrió frente a las cámaras, sino cuando decidió hablar abiertamente sobre su lucha contra las adicciones. Con una honestidad brutal, Toti se desnudó ante el público para contar cómo el éxito y la oscuridad a veces caminan de la mano, y cómo la fe y el amor de su familia fueron los pilares para reconstruirse.
Un recuerdo que sigue vigente
Hoy, en este abril de 2026, su legado sigue presente en cada repetición de sus clásicos y en el afecto de sus colegas, quienes lo recuerdan como un tipo de una nobleza inmensa. Su paso por el cine y el teatro dejó una huella de profesionalismo y calidez humana que pocos logran imprimir en una carrera tan vertiginosa.
Despedir a Toti fue despedir a un artesano de la sonrisa. Pero recordarlo hoy, a un año de su partida, es celebrar que su luz —esa que se encendía cada vez que escuchaba el "¡acción!"— sigue iluminando el recuerdo de millones de argentinos que aún hoy sonríen al verlo en pantalla.