En la antesala del 2026, Fito Páez volvió a utilizar su voz pública para dejar un mensaje profundo, cargado de contenido histórico, cultural y político. A través de una extensa carta difundida en redes sociales, el artista reflexionó sobre el presente argentino y mundial, trazando paralelismos entre la decadencia del Imperio Romano y la actualidad marcada por la polarización, el consumo digital y el clima político bajo el gobierno de Javier Milei.
“Hace 1550 años se derrumbaba el sector occidental del Imperio Romano”, escribió Páez, aludiendo a un contexto de corrupción, decadencia y un pueblo reducido al reclamo de “pan y circo”. Desde allí, el músico enlazó esa imagen con la vigencia del tango Cambalache y se preguntó si alguien se animaría hoy a refutar la mirada de Enrique Santos Discépolo sobre una sociedad atrapada en el lodo moral y cultural.
Páez llamó a resistir cualquier intento de aniquilar valores esenciales como la solidaridad, la inteligencia, el espíritu crítico y la alegría, y propuso repensar nuevas formas de convivencia “más amables y dignas para todos”.
Hacia el final, el músico recurrió a la mitología griega para cuestionar el mensaje de Ícaro y plantear una metáfora alternativa: no dejar de volar alto, sino fortalecer las alas. “Hay que volar lo más alto posible”, afirmó antes de cerrar su carta con un deseo claro y directo: “¡Feliz 2026!”.