Para quienes defienden la idea de que las grandes oportunidades artísticas solo florecen a pocas cuadras del Obelisco, la historia de estos jóvenes oriundos del paraje La Noria, en el departamento Loreto, funciona como un maravilloso contraejemplo. Confeccionando instrumentales propios, escribiendo letras de puño y letra y armando un equipo de trabajo profesional a pulmón, los hermanos Cisneros demostraron que el interior profundo santiagueño es una cantera inagotable de talento y perseverancia que no entiende de fronteras geográficas.
Desde romper los tachos en La Noria hasta el reencuentro en Bs. As.
La complicidad entre ambos nació mucho antes de que existieran los micrófonos profesionales o los seguidores en Instagram. Durante la entrevista, los hermanos recordaron con profunda emoción cómo surgió este amor incondicional por los ritmos urbanos. En el año 2005, el impacto global de la mítica canción “Gasolina” de Daddy Yankee se transformó en el combustible definitivo para sus fantasías infantiles.
Cuando apenas tenían 5 y 7 años, ya jugaban a ser artistas internacionales en el patio de su casa familiar. Recordando aquellas épocas de inocencia y carencias económicas, Seba relató entre risas y nostalgia en el estudio de la radio:
“Nos gustaba la música urbana, pero también nos hacíamos los cantantes rompiendo los tachos de mi abuelo que por ahí trae agua de los pozos, cuestión que nos hacíamos y él cantaba. Y bueno, de ahí siempre hemos tenido visión con él de que esto nos gusta, visionando escenarios de muy chicos, pero no teníamos los recursos en ese momento. Lo veía muy lejos yo, sinceramente, todo esto porque en su momento, para ser sincero, yo hasta lloraba diciendo ‘no, nunca, nunca, ni siquiera la oportunidad de grabar un temita, lo veía todo muy lejos, sinceramente”.
El destino los separó temporalmente en la búsqueda de un sustento económico: Gastón emigró a Buenos Aires en 2013 y Seba lo siguió un par de años más tarde, período en el cual este último aprendió a tocar la guitarra, el teclado y perfeccionó sus técnicas de composición. Tras un auspicioso debut en la plaza principal de Loreto en 2016 y un prolongado receso por compromisos escolares y laborales, el gran punto de inflexión del dúo se produjo a comienzos del año 2025 en la localidad bonaerense de Arrecifes. Allí, un productor y mánager descubrió el perfil de Seba, los instó a unirse nuevamente y les brindó el soporte de estudio para grabar un ambicioso catálogo de canciones profesionales y colaboraciones que hoy comienzan a ver la luz.
Respaldo incondicional
Para materializar este hito, los jóvenes destacaron que vienen sumando valiosos contactos en el ambiente y agradecieron el acompañamiento incondicional de su mánager, sus familias, sus colaboradores estables —como el estilista Axel y su filmmaker—, y especialmente a Pablo y a Hugo Ángel, pilares fundamentales para concretar los extenuantes viajes de larga distancia desde el interior para cumplir con sus giras de promoción.
El gran sueño del Estadio Único y el apoyo a la Scaloneta
Gastón y Seba se encuentran ultimando los detalles de una ambiciosa canción de aliento orientada a la Selección Argentina y la AFA, cuya letra busca hermanar de manera federal a todas las provincias y hacer una mención especial a las canchas clásicas y los potreros de Loreto.
Un sueño mundial
Ante la consulta sobre si imaginan a los propios jugadores del plantel nacional compartiendo el adelanto en sus redes sociales, los músicos se mostraron entusiasmados y revelaron su máxima aspiración logística: filmar las tomas principales del videoclip oficial dentro del imponente Estadio Único Madre de Ciudades. Ante la arenga de los conductores sobre hacer posible lo imposible, los hermanos exclamaron emocionados:
“¡Uhhh, una locura! No es imposible, gracias. Vamos a hacer lo imposible para que puedan llegar a grabar en el Estadio Único. Sí, sería una locura.
Demostrando que la constancia vence al desánimo, el dúo cerró su paso por la emisora interpretando en vivo sus contagiosos cortes “Diferente”, “Clandestina” y “Loco Coco”, llevándose el aplauso cerrado del staff y una catarata de mensajes de oyentes que se conmovieron con su historia de superación familiar. Las redes sociales del dúo (@gastonyseba en TikTok e Instagram) quedaron al borde de quebrar la barrera de los 10.000 seguidores, consolidando un presente de puro crecimiento y mística loretana.