Andrea del Boca quedó en el centro de la escena luego de abandonar de manera temporal la casa de Gran Hermano: Generación Dorada para someterse a estudios médicos, en medio de versiones que indican que aprovechó su salida para renegociar su contrato con la producción.
La actriz fue trasladada al Sanatorio Las Lomas, cercano al predio de Telefe, donde habría sido atendida por problemas intestinales y presión alta. Sin embargo, su salida no pasó desapercibida, ya que coincidió con el límite de tiempo que, según trascendidos, marcaba su vínculo inicial con el reality.
En ese contexto, crecieron las especulaciones sobre su continuidad dentro del programa. Según se indicó, durante este período su abogado intervino y logró acordar nuevas condiciones contractuales, entre ellas una mejora en su remuneración.
Además, trascendió que la actriz mantendría contactos semanales con su letrado para seguir de cerca su situación judicial, y que también habría alcanzado un acuerdo con el canal para comunicarse una vez por semana durante dos minutos con su madre, quien atraviesa un delicado estado de salud.
Por el momento, no hay confirmación oficial sobre su regreso a la competencia, lo que mantiene la incertidumbre tanto dentro como fuera de la casa.