El actor Quinton Aaron, reconocido por su papel en la película Un sueño posible, protagoniza una historia que sacudió a Hollywood tras atravesar un delicado problema de salud.
Según relató, en enero sufrió un derrame cerebral que lo dejó en coma durante cuatro días y lo obligó a permanecer con asistencia respiratoria durante casi un mes. Tras despertar y comenzar su recuperación, recibió una noticia inesperada sobre su vida personal.
De acuerdo a su testimonio, su familia le informó que la mujer que él consideraba su esposa, Margarita DeLeón, en realidad seguía legalmente casada con otra persona. Esta situación, además, impidió que pudiera tomar decisiones médicas durante su internación.
El propio actor aseguró que durante años ella le había dicho que estaba divorciada e incluso hablaban de formalizar su relación. “Ese fue mi mayor error”, reconoció, al admitir que nunca verificó la documentación.
Actualmente, Aaron continúa con un proceso de rehabilitación física en Atlanta, enfocado en recuperar su movilidad tras el grave episodio de salud.
El caso generó repercusión no solo por su estado médico, sino también por el trasfondo personal que salió a la luz tras su recuperación.