Roberto García Moritán rompió el silencio y habló con el alma al aire sobre lo que significó separarse de Pampita en septiembre de 2024. En una charla íntima en El Cronista Stream, no esquivó el golpe duro que le pegó la ruptura: “Perdí todo. Familia, trabajo, credibilidad, confianza, nombre… todo”.
Contó que al principio lo vivió como un terremoto. Miraba la tele y veía a gente hablando sin saber, inventando cosas sobre su vida que no tenían nada que ver. “Fue una realidad con la que tuve que convivir”, dijo, y admitió que hay días en que sí extraña esa etapa, pero otros no. “A veces funciona, a veces hay tropiezos”, reflexionó con sinceridad.
A pesar del final doloroso, dejó claro que hoy el trato con Carolina “Pampita” Ardohain es bueno y fluido, sobre todo por Anita, la hija que tienen en común. “Obvio que hablamos todos los días, si tenemos una hija juntos”, explicó. Y tiró una indirecta a los que lo critican como “exmarido”: “Pobre tipo el que está del otro lado y no entendió nada”.
Moritán también rescató lo positivo de esos años: “Hice muchas cosas interesantes en mi vida de las que estoy orgulloso, entre ellas la familia que armamos con Caro. Solo tengo buenos recuerdos de eso”. Para él, ese capítulo fue un motivo de orgullo genuino, aunque ahora toca reconstruir desde cero.
¿Por qué se separaron? Nunca lo contaron de frente. En su momento circularon versiones de infidelidades, terceros en la relación, diferencias en el día a día, el ritmo laboral de cada uno y hasta choques de estilos de vida. Nada confirmado por ellos. Lo que sí se ve claro es que, con el tiempo, el desgaste ganó y decidieron cerrar esa etapa.
Hoy, con distancia y madurez, ambos priorizan ser buenos padres y mantener el respeto. Nada de guerras públicas ni chismes innecesarios. Roberto parece haber encontrado un equilibrio: valora lo vivido, acepta la pérdida y sigue adelante, siempre con Anita como centro de todo. Un testimonio honesto de alguien que, pese a haberlo perdido “todo”, no se guarda el dolor pero tampoco se queda en el rencor.