Según relató el propio actor, el episodio comenzó con una llamada telefónica de un hombre que se presentó como policía y le informó que su hija había estado involucrada en un supuesto incidente y que debía pagar una fianza cercana a los 55 mil dólares para resolver la situación.
“Zafé, nunca me había pasado, pero evidentemente fue una demostración actoral”, expresó Romano al referirse a la mujer que, durante la comunicación, fingió ser su hija y habló entre lágrimas para convencerlo.
El actor reconoció que el momento fue muy angustiante y que aún se siente afectado por lo ocurrido. “No sé si me volvió el alma al cuerpo, todavía estoy inseguro, angustiado y afectado”, confesó.
Cómo fue el intento de estafa
Romano contó que el supuesto policía lo contactó para advertirle que su hija había sido herida durante un hecho en el que incluso habría muerto una persona y que se encontraba demorada. Según el relato del estafador, debía pagar una fianza para que pudiera recuperar la libertad.
“Me comunicó que mi hija estuvo involucrada en un incidente, que la habían lastimado y que estaba demorada. Y tenía que pagar una fianza”, explicó el actor.
Luego, los delincuentes le pasaron con una mujer que simuló ser su hija y que, llorando, le aseguró que estaba herida y que necesitaba ayuda urgente. “Me habló llorando, me contó que la hirieron, que en el hecho mataron a un tipo... Yo, desesperado”, recordó.
Cómo descubrió el engaño
Ante la gravedad de la situación, Romano decidió contactarse con la madre de su hija, Romina Krasinskly, para contarle lo que estaba pasando. También consultó con un abogado penalista para analizar cómo proceder con el supuesto pago de la fianza.
Sin embargo, poco después recibió un nuevo llamado de su expareja que cambió por completo el panorama: su hija estaba bien y se encontraba en la playa con amigas.
El actor aseguró que la experiencia lo dejó muy impactado y reflexionó sobre la facilidad con la que los estafadores logran generar confusión y desesperación en las víctimas.
El caso vuelve a poner en alerta sobre las estafas telefónicas o “cuento del tío”, una modalidad que se repite con frecuencia y que suele utilizar situaciones de urgencia o familiares en peligro para presionar a las víctimas y obtener dinero.