El cine argentino despide a una de sus figuras más reconocidas. Juan Carlos Desanzo murió a los 88 años, dejando una huella profunda en la industria audiovisual por su versatilidad y su aporte a distintas generaciones de realizadores.
A lo largo de su carrera se desempeñó como director, guionista y director de fotografía, con una filmografía que recorrió géneros diversos y propuestas de fuerte impronta artística. Desde comienzos de la década de 1980 consolidó su perfil como realizador, alternando proyectos de corte policial, histórico y social.
Entre sus trabajos más recordados se encuentran El desquite y En retirada, así como la película Eva Perón, estrenada en 1996, que alcanzó gran repercusión y se convirtió en uno de los títulos más difundidos de su trayectoria. El film, protagonizado por Esther Goris junto a Víctor Laplace, tuvo un impacto significativo y marcó un punto de inflexión en la carrera de la actriz.
También incursionó en relatos con mirada social, como El polaquito, demostrando una capacidad narrativa que fue destacada por colegas y críticos.
Su legado se sostiene en una obra amplia y diversa, caracterizada por el compromiso con el oficio y una reconocida solvencia técnica, que lo posicionan como una pieza clave en la historia del cine nacional.