El mundo de la cultura está de luto tras el fallecimiento de María Nieves, una de las figuras más emblemáticas del tango argentino, quien murió a los 92 años.
Nacida en Buenos Aires en 1934, construyó una trayectoria excepcional que la llevó desde las milongas barriales hasta los escenarios más prestigiosos del mundo. Su histórica sociedad artística con Juan Carlos Copes marcó una época y fue clave en la internacionalización del género.
Uno de los hitos más importantes de su carrera fue su participación en Tango Argentino, el espectáculo que en los años 80 impulsó el resurgimiento global del tango y consolidó su proyección internacional.
A lo largo de más de siete décadas, Nieves se destacó por su estilo único, su elegancia y su intensidad en escena, convirtiéndose en un símbolo del 2x4. Su historia de vida, marcada por el esfuerzo y la superación, también la transformó en una figura admirada dentro y fuera del ambiente artístico.
Además de su carrera como bailarina, trabajó como coreógrafa y participó en producciones teatrales y cinematográficas, dejando una huella imborrable en la cultura argentina.
Con su partida, el tango pierde a una de sus máximas referentes, aunque su legado seguirá vivo en cada pista de baile y en cada escenario donde el género continúe emocionando al mundo.