Existen artistas que no solo dejan canciones, sino que fundan un sentimiento. Jacinto Piedra es, sin dudas, el faro de una generación que transformó la chacarera en un grito de libertad y modernidad. Sin embargo, el paso del tiempo suele ser cruel con los mitos si no hay una pluma que guarde su memoria. Bajo esa premisa, el poeta y escritor Bebe Ponti presentó este miércoles, a través de la Editorial Funga, su obra definitiva sobre el cantautor que cambió el folclore para siempre.
El rescate de un "eslabón perdido"
La noche en calle Independencia 221 se llenó de una atmósfera especial. La presentación, encabezada por el editor Andrés Torres Acuña y el músico Franco Ramírez, sirvió para poner en valor un trabajo de investigación y amor que tomó años. Para Ponti, la motivación de escribir este libro fue urgente y vital: "Creí que la vida y la obra de Jacinto Piedra corrían el riesgo de convertirse en un eslabón perdido de la música popular", confiesa el autor en su escrito.
En sus páginas, el lector no solo encontrará datos biográficos, sino el análisis de una obra que rompió los moldes del folclore tradicional para siempre, fusionando la tierra con el cosmos, el monte con la vanguardia.
La voz del autor: "Una canción de todos"
Aunque compromisos previos impidieron que Bebe Ponti estuviera físicamente en Santiago, su presencia se sintió en cada rincón del café. En un mensaje enviado especialmente para la ocasión, el poeta dejó en claro que la obra ya no le pertenece a él, sino a la gente:
"Jacinto nos sigue reuniendo con su magia y su legado inagotable. Me parece maravilloso que esta obra pueda hoy prescindir de su autor para constituirse como una 'canción de todos'; estoy seguro de que eso es lo que le hubiera gustado al Jashi. Un libro se hace realidad cuando entra por los ojos del lector hacia su alma; es ahí cuando las palabras cobran vida y se vuelven orgánicas".
Para Ponti, encontrarse con estas páginas es toparse con un personaje ya mitológico del canto santiagueño, alguien que sigue siendo inspiración y mensaje vivo. "Abrir estas páginas es volver a encontrarse con su voz eterna en cada rincón del monte y la ciudad. La invitación queda abierta: Jacinto vuelve a cantar en cada página", concluyó el autor con una sensibilidad que emocionó a los presentes.
Un manifiesto de identidad y fe
El libro posiciona a Jacinto como mucho más que un intérprete exitoso. Según el análisis de la obra, el "Cardenal" es la bandera de aquellos que conciben la música no solo como un hecho artístico, sino como "un acto de fe y una forma de vida". Esa conexión espiritual con el paisaje y la gente es lo que Bebe logra plasmar en un relato indispensable.
La jornada se completó con la participación de artistas invitados como Juliana Acosta y el Dúo Tierra Agreste, quienes le pusieron cuerpo y melodía a las palabras de Ponti. La edición de Funga no es solo un lanzamiento editorial; es un puente para que las nuevas generaciones descubran la luz de una obra que, a décadas de su partida física, sigue volando alto en cada guitarreada.
Porque Jacinto, como bien dice Bebe, no fue un cantor: fue un milagro que hoy, finalmente, se ha vuelto libro para no morir jamás.