La escena folclórica de nuestra provincia celebra un nuevo hito. Ya se encuentra disponible en todas las plataformas el séptimo disco de La Brasita de mi Chala, una obra que llega para consolidar un sendero de autogestión y fidelidad sonora. Con arte de tapa a cargo de Pablo Cano, este álbum no es solo una colección de canciones, sino un manifiesto de respeto por la raíz y una invitación a celebrar las cosas sencillas de nuestra tierra.
Un abanico de ritmos y rescates históricos
En diálogo con Nuevo Diario, Andrés Simón Lipisky compartió la felicidad de este lanzamiento. “Este nuevo disco consta de 19 canciones con ritmos y temáticas variadas: hay chacareras, bailecitos, zambas y un guayno”, detalló. El mensaje central es la unión y la paz, rescatando la mística de momentos cotidianos como ir al río, pescar y compartir un vino.
Uno de los puntos más altos del disco es el rescate de obras de los hermanos Simón. Andrés ha puesto letra a piezas instrumentales antiguas como el “Bailecito para Jujuy” y la zamba “Al Amanecer”. Además, el disco rinde homenaje a su abuelo, Miguel Simón, quien vivió una década en Jujuy y compuso la emblemática zamba “Tacita de Plata”, hoy himno provincial jujeño. “Hemos rescatado también chacareras jocosas para hacer reír a la gente y una zamba del maestro Leo Dan que es muy poco conocida pero hermosa”, agregó.
Escuchá el disco completo:
Esencia intacta y cruces de géneros
Pese a las transformaciones lógicas del tiempo y haber quedado como dúo junto a Rodrigo Cramaro, la esencia de la banda permanece inalterable. “Nuestro norte es el folclore autóctono: bombo, guitarra y violín. Le sumamos piano en las grabaciones para darle un color especial, pero mantenemos esa base”, explicó Simón.
Esa identidad sólida les permite jugar con otros géneros sin perder el rumbo. Un ejemplo claro es su estrecha relación con Eli Suárez, líder de la banda de rock Los Gardelitos. “Grabamos reversiones de sus temas en Buenos Aires con piano, bandoneón y flauta traversa. Esas versiones se pasan en sus recitales durante los cambios de ropa del show; Eli es un gran amigo nuestro”, confió el músico.
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La tecnología y el horizonte 2026
Frente al avance de la inteligencia artificial en la música, Andrés Simón se muestra optimista, pero firme en su convicción. “Si se utiliza para bien, siempre va a ser bueno. Lo que hacemos nosotros desde el corazón es muy importante; el desafío es tratar de convivir con ambas cosas”, reflexionó.
Para lo que resta de este 2026, la proyección de la banda sigue siendo el encuentro directo con el público. “Nuestro anhelo es seguir trabajando, ensayar para dar un buen espectáculo y aportar algo a Santiago y a la Argentina mediante nuestro arte, que siempre lleva un mensaje de esperanza y hermandad”, concluyó.
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