Hay viajes que se realizan para descubrir nuevos horizontes y otros que se emprenden estrictamente para volver a abrazar el origen. Para Nahi, una de las promesas más enérgicas y decididas de la actual escena pop y urbana, su reciente desembarco en Santiago del Estero posee una carga emocional única. Aunque nacida y criada en el sur de la provincia de Buenos Aires, la sangre y las vivencias de la joven artista están profundamente entrelazadas con el paisaje y la cultura de la “Madre de Ciudades”, el suelo natal de sus padres y el refugio donde se moldearon sus primeras influencias creativas.
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Esta vez, no se trató de una visita de descanso. Impulsada por un proyecto que combina el profesionalismo musical con el afecto más puro, Nahir movilizó a su equipo de trabajo para registrar de forma audiovisual un hito en su carrera: una versión íntima del clásico “Vivo por ella”, la inmortal pieza de Andrea Bocelli (recientemente reinterpretada por Karol G), grabada en colaboración directa con su tío. La realización de este videoclip representa una declaración de principios sobre lo que significa construir una carrera artística independiente en el siglo XXI.
Mirá y escuchá su clip, "Amarte Amor":
La música como herencia y el salto hacia la profesionalización
El árbol genealógico de Nahir Juárez late al ritmo del arte. Hija de las familias Juárez y Villalba, creció rodeada de guitarras, cantos improvisados en reuniones familiares y un abuelo dedicado al recitado y al folclore profundo. Sin embargo, a pesar de que el talento era una constante en el hogar, nadie en su entorno cercano había dado el paso definitivo hacia la profesionalización.
“De hecho, creo que de toda la familia soy como la única que se está dedicando al 100% a llevarlo a lo profesional”, compartió Nahir durante su cálida visita a los estudios del Multimedio. La idea de convocar a su tío nació de manera natural a principios de año, durante una visita de él a Buenos Aires. Curtido en el canto hogareño pero ajeno a las dinámicas de la industria, su sobrina le propuso un desafío: “Siempre cantábamos esa canción bromeando en las reuniones familiares. Entonces le dije: ‘¿Por qué no hacemos este cover? Quiero que vivas la experiencia real de entrar a un estudio, grabar y filmar un videoclip’”.
El rodaje se concretó con éxito absoluto en locaciones emblemáticas de la provincia, utilizando la belleza histórica del Camino Real, en las inmediaciones de La Posta de Manogasta y la icónica zona de Upianita. “Mi tío me hizo todo un recorrido. “Yo nunca había ido para ese lado y quedé enamorada del paisaje”, confesó con entusiasmo. Para la cantante, el objetivo de registrar estas imágenes en suelo santiagueño excede lo meramente estético; es una necesidad profunda de comunicar a su audiencia de dónde viene, cuáles son sus raíces y la importancia capital de caminar acompañada por los suyos.
El quiebre de los prejuicios y la fuerza de la autogestión
El destino de Nahir con los escenarios no siempre se vio tan claro. Al finalizar sus estudios secundarios, condicionada por los mandatos sociales y los temores lógicos que rodean a las carreras artísticas (“el clásico miedo de que no se puede vivir del arte”, recuerda), decidió inscribirse en la carrera de Veterinaria. Sin embargo, un test vocacional actuó como un espejo ineludible: la psicóloga a cargo se reía al ver que el resultado arrojaba un 100% de compatibilidad con la música, mientras Nahir insistía en negarlo.
Tras formarse como maquilladora profesional, decidió escuchar esa voz interna y se inscribió en la Licenciatura en Producción Musical en la Universidad de Quilmes. El estallido de la pandemia se transformó, paradójicamente, en su gran aliada de introspección: sin otra distracción posible, aceleró sus estudios y en 2022, en sintonía con los festejos del Mundial de fútbol, lanzó de lleno su primer corte como solista.
A partir de allí, el crecimiento fue exponencial. Su primer álbum de estudio, Cupida 96, y el posterior lanzamiento del single “Amarte Amor” en 2025, fueron la punta de lanza para conformar un sólido equipo de autogestión que hoy agrupa a cerca de 12 profesionales entre productores, estilistas, coreógrafas y bailarinas. “Al principio éramos solo mi productor y yo. Después se sumaron dos chicas para armar las coreografías y ellas trajeron a una amiga que estudiaba estilismo; así se fue armando una red de amigos y profesionales donde todo lo que ganamos lo reinvertimos en el proyecto”, detalló.
Actualmente, se encuentra puliendo un nuevo trabajo discográfico que constará de 12 canciones bajo un concepto estético y musical mucho más maduro y definido.