Como un tornado que arrasa con la tristeza y enciende la alegría, Marcelo Véliz copó el pasado sábado los nuevos estudios de LV11. En una transmisión que unió la calidez de la radio tradicional (AM 890 y FM 88.1) con el alcance global del streaming por YouTube, el gran representante de la música tropical santiagueña ofreció un show que conectó a comprovincianos desde Bolivia hasta cada rincón del país.
Herencia y familia en el escenario
Acompañado por sus hijos Marcelo Jr. (guitarra) y Emilio (bongó), Véliz demostró que la guaracha es una llama que se transmite de generación en generación. La ductilidad de su acordeón hizo vibrar la sala de monitoreo y el estudio principal, contagiando a Vicky, Raúl, Dany, Pilar y WEC, en un clima de celebración por la “santiagueñidad”.
“Gracias a Dios tengo compuestas casi 800 temas. Es una alegría inmensa llevar con nosotros una de las expresiones más fuertes de la provincia, que junto a la chacarera, es lo más representativo que tenemos”, comentó el artista, quien posee 47 años de carrera ininterrumpida.
El origen: Sonidos de la infancia y la base de chacarera
Durante la charla, Marcelo se tomó un tiempo para desandar los orígenes del ritmo. Recordó su niñez junto a su hermano Jorge Véliz, cuando se escapaban para escuchar a leyendas como Los Hermanos Toledo, Los Hermanos Simón o el Maestro Orlando Gerez.
“En 1978 nace este ritmo y recién en el 82’ la grabamos. Notábamos que cuando subía la música tropical no había esa fuerza de alegría en la gente; ahí comprendí que algo hacía falta”, relató. Así nació esa base rítmica emparentada con la chacarera que hoy es marca registrada. Además, destacó su labor como historiador del género con la creación de un libro que recopila la evolución de este ritmo enérgico.
De Santiago para el mundo
La influencia de Marcelo y Jorge Véliz ha trascendido fronteras impensadas. Éxitos como “Morena Linda y Amor” o “Aquella Negra” no solo son clásicos de boliches y festivales, sino que se han convertido en cánticos de tribuna en estadios de todo el mundo. “Hace mucho que estamos sembrando guaracha”, remarcó Marcelo, quien con su visita “bautizó” formalmente el nuevo estudio de LV11 con la música más auténtica de nuestra tierra.
La noche del sábado no fue solo un programa de radio; fue un reencuentro con la raíz de un movimiento que vive para encender felicidad. La guaracha está más vigente que nunca, y su padre se encargó de dejarlo claro en cada nota de su acordeón.
El nacimiento de “el monstruo”: Latas, un Re menor y ADN de chacarera
Uno de los momentos más asombrosos de la noche fue cuando Marcelo reveló la fórmula exacta del nacimiento de la primera guaracha. Ante la mirada atenta de WEC y Vicky, el músico describió una escena casi artesanal: el sonido percusivo de unas latas, un acorde en Re menor en el acordeón y la velocidad acelerada del ritmo de la chacarera.
“Estaba naciendo una pequeña criatura, que se transformó en este monstruo, musicalmente hablando”, relató Véliz con una mezcla de nostalgia y orgullo. Esa “criatura”, nacida de la experimentación y el instinto, fue la que terminó conquistando los escenarios y los corazones, demostrando que la grandeza de la guaracha reside en su sencillez y en su innegable raíz santiagueña.