El mercado clandestino de la marihuana en Argentina atraviesa una transformación. Atrás quedaron los cargamentos de ladrillos prensados que ingresaban desde Paraguay: el nuevo foco del negocio está puesto en los vaporizadores electrónicos con extractos de cannabis, similares a los que dominan la industria legal en países como Estados Unidos, donde estos dispositivos representan una parte importante del consumo recreativo.
En Argentina, estos vaporizadores se venden por valores que oscilan entre los 75 mil y 90 mil pesos y su oferta se expandió de forma notoria en los últimos años a través de redes sociales, grupos de mensajería y algunos locales que disimulan su comercialización.
En las últimas horas, una investigación judicial permitió desarticular una red dedicada a la venta de estos productos. Bajo la instrucción del Juzgado Federal de Morón, la Policía Federal Argentina llevó adelante 17 allanamientos en distintas localidades —entre ellas Del Viso, San Nicolás, Castelar y Córdoba capital—, donde se secuestraron 341 vaporizadores, además de 87 paquetes de gomitas con cannabis, 16 balanzas de precisión, 3,5 millones de pesos y 42 mil dólares.
También se incautaron teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y un arma de fuego, mientras que seis personas fueron detenidas. Según los investigadores, los acusados no formarían parte de grandes estructuras del narcotráfico, sino de una red de venta directa con presencia en plataformas digitales.
Vaporizadores y nuevas sustancias
Entre los productos secuestrados se detectaron vaporizadores con etiquetas que mezclaban cepas de cannabis con sabores típicos de los vapes de nicotina. Algunos dispositivos contenían THC-A —una forma no psicoactiva del tetrahidrocannabinol que se transforma en THC al calentarse— y otros THC-P, un compuesto con efectos más potentes.
Aunque estas variantes no se mencionan de forma explícita en la legislación argentina, se consideran incluidas dentro de la definición penal de sustancias prohibidas, ya que actúan como análogos del THC.
Riesgos para la salud
Los expertos advierten que el uso de vaporizadores no está exento de riesgos. Investigaciones internacionales vinculan estos dispositivos con daños pulmonares y enfermedades respiratorias, entre ellas el EVALI, una condición identificada en 2019 por autoridades sanitarias estadounidenses y considerada una forma moderna de EPOC asociada al vapeo.
Con esta operación, las fuerzas federales apuntan a contener un mercado ilegal en expansión, impulsado por la creciente demanda de productos que imitan la oferta legal de cannabis en otros países, pero que en Argentina siguen siendo completamente ilícitos.