Un momento de extrema tensión se vivió en las playas de La Perla cuando un niño de 7 años sufrió un paro cardíaco luego de padecer un ataque de epilepsia mientras se encontraba en la costa. La rápida y eficaz intervención de los guardavidas fue clave para salvarle la vida.
Según se informó, los trabajadores activaron de inmediato el protocolo de emergencia, practicándole maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilizando un desfibrilador externo automático (DEA) disponible en el sector. Gracias a este accionar, lograron estabilizar al menor hasta la llegada del personal médico.
El niño fue trasladado en ambulancia al Hospital Materno Infantil, donde quedó internado en observación. Afortunadamente, horas más tarde se confirmó que ya se encuentra fuera de peligro, generando alivio entre los familiares y quienes presenciaron la dramática escena.
Uno de los guardavidas que participó del rescate, Nicolás Álvarez, relató cómo fueron esos instantes decisivos: “Volvió a respirar, primero de forma agitada, hasta que después de unos segundos se largó a llorar”, expresó, destacando la importancia de actuar con rapidez y coordinación.