La Justicia federal investiga la desaparición del yaguareté Açaí, liberado a comienzos de octubre en la zona del Impenetrable chaqueño como parte de un programa de reintroducción de la especie. Veinte días después de su liberación, el dispositivo de geolocalización del animal dejó de registrar movimiento, y al poco tiempo fue hallado en el fondo del río Bermejo.
Las autoridades consideran que el ejemplar está muerto y que pudo haber sido víctima de un cazador. La Administración de Parques Nacionales elaboró un informe en el que se estima el daño ambiental causado por la pérdida de este felino —declarado Monumento Natural Nacional— en $2.673.280.260.
El cálculo surge de un método que toma en cuenta la fragilidad del ecosistema, el nivel de protección de la especie y las posibilidades de recuperación del ambiente tras el hecho.
Voceros de Parques Nacionales expresaron su preocupación ante la persistencia de la caza ilegal y la falta de conciencia sobre el valor ecológico del yaguareté. Señalaron que la educación ambiental y la capacitación de las comunidades locales son claves para evitar nuevos ataques.
El martes, bajo la supervisión del Juzgado Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, se realizaron dos procedimientos simultáneos: un operativo para recuperar el collar del animal en el lecho del Bermejo y un allanamiento en la vivienda del principal sospechoso, un hombre de 53 años. En el lugar se secuestraron tres teléfonos celulares que serán peritados para determinar si tuvieron relación con el hecho.
Hasta el momento, no se halló el cuerpo del yaguareté ni rastros que confirmen su paradero. La investigación continúa con el objetivo de esclarecer las circunstancias de su desaparición y determinar responsabilidades.