La Justicia federal avanza en la investigación por el descarrilamiento del Tren Sarmiento en Liniers, ocurrido el pasado lunes y que dejó como saldo al menos veinte personas lesionadas. El juez a cargo del caso, Julián Ercolini, dispuso que el maquinista de la formación sea sometido a un examen de alcoholemia y análisis de sangre para descartar cualquier tipo de consumo que pudiera haber afectado su desempeño.
Además, el magistrado solicitó a la Policía Federal Argentina que realice un peritaje detallado sobre las grabaciones, comunicaciones radiales y modulaciones registradas antes y después del accidente, así como sobre la actividad de los señaleros en el tramo donde se produjo el hecho.
El siniestro se produjo alrededor de las 15:50, cuando la formación 3358, que se dirigía hacia la estación Once, descarriló a la altura de Liniers en una zona de cambio de vías. Varios pasajeros sufrieron golpes y contusiones, pero todos fueron atendidos en el lugar y no se reportaron víctimas fatales.
Desde la operadora ferroviaria indicaron que las causas del incidente aún se encuentran bajo análisis y que solo podrán establecerse con precisión una vez que se completen las tareas de remoción del tren y los peritajes técnicos correspondientes.
Por el momento, la línea Sarmiento continúa con un servicio limitado mientras los equipos especializados trabajan en la zona afectada para restablecer la circulación normal lo antes posible.