Mientras se disputaba un partido de rugby, murió el jugador argentino Esteban César Racca. El hecho ocurrió en pleno campo de juego, durante el encuentro realizado el pasado domingo 14 de septiembre en el estadio Héroes de Curupayty en la ciudad de Luque, Paraguay.
A pesar de la rápida intervención de los equipos de emergencia presentes en el estadio y los intentos de reanimación que se extendieron durante 30 minutos sin lograr que Racca recuperara signos vitales, no pudieron revertir el fatal desenlace.
Tras el fallecimiento, la Policía Nacional asumió el control de la situación en el lugar.
El fiscal Jorge Escobar Lara se hizo presente, junto a un médico forense, quienes dispusieron el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial en Asunción para realizar la autopsia y así permitir determinar con precisión la causa de la muerte.
Ayer se conoció el resultado de la autopsia y se confirmó que la causa de la muerte del jugador argentino fue un traumatismo cráneo-encefálico cerrado. El informe forense, presentado por Pablo Lemir, detalla que la lesión se produjo por un “golpe contundente en la zona lateral derecha de la cabeza”, lo que desencadenó una hemorragia cerebral progresiva.
La noticia generó revuelo en el ámbito deportivo.
Diversos clubes y compañeros manifestaron su dolor por la pérdida de Racca, a quien describieron como un referente de entrega y compañerismo.