La parroquia Nuestra Señora de La Salette fue sede del campamento de Jubileo de los Misioneros durante el fin de semana, del que participaron un centenar de jóvenes.
Las actividades comenzaron el sábado con visitas a las comunidades cercanas a la parroquia y a vecinos, a quienes se brindó un mensaje de esperanza. "La gente estaba esperándonos en sus hogares, se sentía esa presencia de Dios y así lo expresaron los chicos al regresar durante una puesta en común", expresó el padre Gastón Cuello, quien estuvo al frente de esta actividad.
"Los misioneros debemos ser esos peregrinos de esperanza para nuestro pueblo, ese es el lema que usamos, entonces eso lo sentimos, el lema se hizo vida y nos llena de alegría y los chicos también lo sintieron. El Señor llama a los indicados, pasamos calor, viento, pero esta misión se cumplió, el jubileo fue realizado con alegría", agregó.
IAM
Niños de la Infancia y Adolescencia Misionera se sumaron durante la jornada del domingo junto a sus padres y compartieron la Eucaristía con los acampantes.
"Nos llena de gozo y nos invita a pensar en una Iglesia que está necesitando esa integración con la familia. Concluyendo este jubileo tenemos un mensaje claro de ser alegría entre los pueblos, sembradores de esperanza en las familias y también llegar a los lugares más necesitados de nuestro pueblo. Hay muchos lugares esperando la fuerza de la palabra de Dios con un gesto concreto y simple, solo una visita", expresó el sacerdote sobre esta unión de grupos para llevar adelante esta actividad de fe.
En un mensaje final destacó que "la misión es un estilo de vida, uno es misionero siempre, porque Jesús era el mismo siempre, Él fue el misionero del Padre, el enviado y nos enseñó cómo ser misioneros a todos. Invitamos a aquellos que no se animaron a acercarse cuando escuchen una propuesta como esta, se aprende a caminar, caminando. El joven tiene el ser audaz y esta es una oportunidad única de tener una experiencia diferente a la que les ofrece el mundo".
Bokalic: "Debemos ser la Iglesia que llega a los más débiles"
En el marco de esta actividad tan especial, el cardenal Vicente Bokalic Iglic envió un mensaje a los misioneros participantes en el que remarcó: "La iglesia es esencialmente misionera, por la que dio la vida Jesús. Sus últimas palabras antes de volver a su Padre, después de haber entregado todo por amor a nosotros fueron: 'Vayan a todos los pueblos, vayan al anuncio, trabajen y que el reino llegue a todos los continentes'".
"La Iglesia nos dio un tiempo especial para reflexionar y es el mes de octubre en un año muy especial del Jubileo, que tiene por particular reencontrarnos con el amor de Jesús que es la base de todo esto, no hay misión si no hay encuentro con Jesús", amplió.
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes en esta actividad que realizaron dijo: "Nosotros estamos llamados a comunicar lo que hemos visto, experimentado y sentido, como dice San Juan en su carta: 'Lo que ha tocado nuestro corazón debemos comunicarlo a los demás', que Dios se ha hecho hermano nuestro para compartir todo y rescatarnos del mal, la muerte para darnos vida nueva, para hacernos testigos del amor, la misericordia, la servicialidad".
Seguidamente recordó la exhortación enviada recientemente por el papa León XIV: "'Estamos llamados a ser testigos del amor en medio de los pobres', 'Jesús nos ha amado', decía el papa Francisco también, y hoy lo retoma el papa León y lo extiende a todos. Esta es la misión de la Iglesia, debemos ser una Iglesia verdadera, la que nos lleva al encuentro con los más débiles para compartir con ellos, sanarlos, consolar y edificar, buscar juntos caminos de dignificación".
"Estoy unido a ustedes a la distancia, animándolos a perseverar y reanimar este fuego que nace del encuentro con Jesús".