Rusia lanzó un misil hipersónico Zircon contra un objetivo en el mar de Barents como parte de las maniobras militares conjuntas Zapad-2025 con Bielorrusia, en contexto de crecientes tensiones internacionales por la guerra en Ucrania, el Ministerio de Defensa ruso confirmó que el blanco fue destruido, y que la zona había sido previamente cerrada al tránsito civil.
Aunque el Kremlin insiste en que estos ejercicios no apuntan a ningún país específico, parte de las maniobras se desarrollan cerca de Polonia, generando preocupación en Europa. La situación se agrava por recientes incursiones de drones rusos en el espacio aéreo de países vecinos, lo que ha llevado a reacciones inmediatas de la OTAN y al refuerzo de su presencia en el flanco oriental.
En paralelo, las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania están estancadas desde julio. Pese a algunos acuerdos menores sobre prisioneros, no se han logrado avances significativos. Estados Unidos ha jugado un rol clave, aunque su participación directa sigue limitada por divisiones políticas internas.
Militarmente, Rusia afirma haber conquistado 3.500 km² desde marzo, mientras Ucrania mantiene el control de áreas clave, el jefe del Ejército ucraniano admitió que enfrentan una desventaja numérica significativa, y muchas unidades operan sin suficientes reservas.
Las maniobras Zapad-2025 continúan cerca de fronteras de países de la OTAN, con la participación de bombarderos estratégicos y sistemas de misiles, aunque no se ha confirmado si Vladímir Putin supervisará personalmente las operaciones como hizo en 2021, antes de la invasión a Ucrania.