Por Dalton Sayago
El 31 de diciembre de 1945, a las 17.30 horas, procedentes de Tucumán, Perón y "Evita" arribaron en tren a la estación Ferrocarriles del Estado de la ciudad de Santiago del Estero. Una gran concurrencia de trabajadores convocados por la dirigencia gremial, políticos y militantes del naciente Partido Laborista que contaba con la adhesión de sectores radicales escindidos de la UCR que conformaba la Unión Democrática junto a los partidos Socialista, Comunista y Demócrata Progresista para enfrentarse electoralmente a Perón; la juventud peronista, grupos nacionalistas y una numerosa presencia de mujeres consustanciadas con la causa revolucionaria de las reivindicaciones sociales y ansiosas por conocer a su líder y a Eva Duarte de Perón, les ofrecieron un expresivo recibimiento.
Entre los asistentes más conocidos del plano político local se encontraban el coronel Justiniano De la Zerda, el presidente de la JP santiagueña Dr. Francisco López Bustos, Guillermo Robles Ávalos, el Dr. Santiago Corvalán, el conductor del sindicalismo Alfonso Valle Martínez, el Dr. Jorge Argañaraz, el Arq. Aníbal Oberlander, José María Lami Hernández y Jesús Julián y Pedro Infante, las activistas María Luisa Hoyos, Melitona Ledesma, Selva Caballero, Evangelista de Cáceres, Crescia de Vega, Irma Montes y Amanda de Ibarra, entre otras.
Segunda y tercera visitas de "Evita" a Santiago, en mayo de 1948 y 1949
El 17 de mayo de 1948, María Eva Duarte de Perón llegaba por segunda vez a Santiago del Estero. Antes lo había hecho con el general Perón, durante la campaña electoral que lo llevó a la presidencia de la Nación, y pasaron la noche del 31 de diciembre de 1946, recibiendo 1947 en la casa de la familia Álvarez, ubicada en la calle Independencia, entre Avellaneda y 9 de Julio.
Esta vez, lo hacía ya convertida por el reconocimiento y agradecimiento popular en la "abanderada de los humildes", en impulsora de leyes y obras de reparación y bienestar social, en defensora y protectora de la niñez, como así de los derechos de libertad e igualdad de las mujeres, siendo la artífice en el país del voto femenino, dictado por ley del Congreso el 9 de septiembre de 1947. Llegó a la "Madre de Ciudades" –con una comitiva oficial de la que formaba parte el secretario de Educación, Dr. Oscar Ivanisevich-, para visitar las obras en construcción -entre otras realizadas por la Fundación Eva Perón- de la Escuela Hogar Juan Domingo Perón Nº 1 (que con los años llevaría el suyo), a fin de anunciar su conclusión para el mes de diciembre, juntamente con barrios de viviendas obreras (la inauguración oficial sería un año más tarde en un nuevo viaje de la primera dama junto a su esposo).
Gobernaba entonces la provincia -desde hacía pocos días- el delegado federal, Dr. Almerindo Di Bernardo, y fue recibida en la estación ferroviaria del Ferrocarril Mitre (actual Fórum) por una entusiasta multitud de concurrentes de distintas edades.
Al concurrir a la antigua Casa de Gobierno (funcionó desde 1868 hasta 1952), una incalculable presencia popular le dio la bienvenida y la aclamó en la histórica plaza Libertad, donde se confundió entre los miles de concurrentes que en avalancha la rodeaban, demostrándoles su natural predisposición de acercamiento, sensibilidad y toma de contacto directo con la gente. Se calculó una multitud de 30 mil personas que eran parte de un día histórico para la vida social y política de Santiago del Estero.
Al mediodía de aquel 17 de mayo de 1948, "Evita" asistió al parque Aguirre para compartir un almuerzo con más de cinco mil personas, donde se renovaban las expresiones de alborozo por su visita, circunstancia en la que también se encontraban agitando banderas argentinas los cien niños a quienes –junto a tantos miles en el país- Evita "les abrió las puertas de un destino nuevo" –como así lo remarcaba la crónica del informativo fílmico "Sucesos Argentinos"-.
Respondiendo al clamoroso homenaje y reconocimiento por todo lo hecho en pos de la justicia social, creación de escuelas y hospitales, por la protección de la ancianidad, el bienestar y la enseñanza infantil, además de ofrecerle muestras de danzas y canciones típicas del acervo cultural folclórico regional y obsequiarle artesanías autóctonas, la esposa del presidente Perón hizo entrega de subsidios a numerosas personas de la tercera edad y discapacitados, a la vez de reafirmar las políticas y acciones de justicia social, reivindicando la causa por los humildes y las reparaciones a las provincias que habían sido postergadas durante décadas.
En sus palabras de agradecimiento, Eva Perón enfatizó que las obras y acciones hechas y por hacer eran "un compromiso de reivindicación para que el norte de la Patria no sea más una expresión de olvido y de abandono de la acción de los gobernantes que ubicaron su mandato en los límites de la Capital Federal". En tanto, el pueblo santiagueño la ovacionaba y levantaba pancartas llamándola "Abanderada de la Paz y la Fraternidad".
La última visita de "Evita" a la "Madre de Ciudades"
El 9 de mayo de 1949, llegaba nuevamente a Santiago del Estero el matrimonio de Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón. Lo hacían para inaugurar las obras realizadas por la Fundación Eva Perón, que había visitado durante su avanzada construcción la primera dama, un año antes.
La llegada del matrimonio presidencial agitó la tradicional calma de la cuatro veces centenaria capital de la provincia. La ciudadanía se volcaba otra vez a las calles para dar la bienvenida a la más amada pareja del país.
La visita se efectuaba faltando cuatro días para el fin de la intervención federal del Dr. Di Bernardo, pues el 21 de mayo asumiría su primer gobierno el Dr. Carlos Arturo Juárez, electo por el voto popular el 10 de abril de ese año.
Aquel 9 de mayo del '49, fue una jornada de intensos acontecimientos de actividad oficial y manifestaciones populares, que se sumaría a los excepcionales episodios de trascendencia política y social registrados en los anales memoriales de los hechos más significativos de la vida provincial.
Luego de dejar inaugurado oficialmente el Hogar Escuela, Perón con "Evita" a su lado, le habló al público santiagueño que los aclamaba en la plaza Libertad.
El presidente de la Nación comenzó su discurso ponderando la acción desplegada por la Fundación Eva Perón, refiriéndose luego al profundo cariño que ambos tenían por el pueblo de Santiago del Estero, "sacrificado pero capaz de ser ejemplo de trabajo en la República".
Así se expresaba el primer mandatario nacional:
"Compañeros: Quiero que mis primeras palabras sean de estímulo para esta ya benemérita Fundación de Ayuda Social 'María Eva Duarte de Perón' que hoy ha inaugurado estas obras del hogar escuela y vivienda popular en Santiago del Estero.
"La Fundación, que tiene por lema 'mejor que decir es hacer', está mostrando que sus realizaciones llevan en sí no solamente la creación de obras de beneficio popular, sino también ese amor profundo al pueblo y a los humildes, que sentimos los argentinos bien nacidos y de buen corazón.
Por eso, queridos compañeros, quiero, como mandatario y como argentino, agradecer públicamente a la señora María Eva Duarte de Perón lo que ella está haciendo por el pueblo humilde y sacrificado de la patria.
"Compañeros: Antes de partir nuevamente para Buenos Aires, quiero darles a todos un estrecho abrazo sobre mi corazón, como símbolo de ese sentimiento de profundo amor al pueblo santiagueño, que comparto con mi señora. De la misma manera que los padres sienten más amor por los hijos menos afortunados, así también, haciendo justicia distributiva, entre todas las poblaciones de nuestra querida patria, llega uno a Santiago y hace votos a Dios, para que el futuro de esta tierra de hombres nobles, sencillos y sufridos, sea el más iluminado y promisorio de la patria de los argentinos. Y así les pido que todos los días dirijan un pensamiento y una mirada hacía mi esposa, como yo y ella dedicamos un pensamiento y una mirada hacia Santiago, a la que sé empeñada en labrar su grandeza. Les pido también, que todos los días, como lo hacemos nosotros, al irse a acostar piensen si ese día han realizado algo para que, al pasar nuestra generación, la Patria sea más grande y más feliz que cuando la recibimos al nacer".