En la anterior edición de la gran estatuilla de Hollywood, ganó la película "Anora" (Sean Baker), lo cual fue bastante cuestionable para muchos. Y para otros, era ya un premio "cantado" de antemano. Lo cierto es que, la alfombra roja tendrá su gala estelar hoy y las redes sociales han comenzado a marcar tendencia y establecer algunas candidatas. Tanto es así que en ese escenario, resuenan como fuertes películas a llevarse el premio mayor, "Sinners", "One battle after another" o "Sentimental Value".
La 98.ª edición de los Premios Óscar llega en un momento de efervescencia creativa donde la frontera entre el cine de género y el "prestigio" se ha desdibujado por completo. Con un presentador veterano como Conan O'Brien al mando y una lista de diez nominadas que recorre desde el terror gótico hasta el drama histórico brasileño, la pregunta no es solo quién ganará, sino qué mensaje quiere enviar Hollywood al mundo sobre el futuro del séptimo arte.
Un mosaico
Este año, la terna a Mejor Película destaca por su diversidad visual y profundidad temática. Repasemos el ADN de las contendientes:
- Pecadores (Sinners): El fenómeno de Ryan Coogler ha hecho historia con 16 nominaciones. Su estética de "gótico sureño" y su audaz mezcla de géneros —terror sobrenatural con vampiros, drama histórico y musical de blues— ofrecen una narrativa vibrante sobre la identidad afroamericana.
- Una batalla tras otra (One Battle After Another): Paul Thomas Anderson entrega una comedia negra con tintes de thriller político. Con 13 candidaturas, su estética es envolvente y su mensaje, una sátira punzante sobre los conflictos fronterizos y la política interna de EE. UU., aunque no exenta de polémica por su representación de personajes femeninos.
- Hamnet: Chloé Zhao regresa con una adaptación íntima y desgarradora sobre la familia de Shakespeare. Su narrativa es contemplativa, apoyada en una luz naturalista y un mensaje sobre el duelo que ha resonado con fuerza en la crítica.
- Frankenstein: Guillermo del Toro finalmente plasma su visión del mito de Mary Shelley. Visualmente es un festín gótico, con un diseño de producción y maquillaje sobresalientes, aunque algunos críticos señalan que la narrativa prioriza el espectáculo sobre la emoción.
- Marty Supreme: La apuesta de Josh Safdie por el cine clásico de Hollywood. Una biografía sobre un jugador de tenis de mesa (Timothée Chalamet) que destaca por un ritmo frenético y una estética inmersiva de los años 50.
- El agente secreto: La cuota internacional más fuerte junto a la brasileña Kleber Mendonça Filho. Un thriller político sobre la dictadura en Brasil que utiliza una narrativa fragmentada (flashbacks y flashforwards) para hablar de la persecución y la memoria.
- Valor sentimental (Sentimental Value): La noruega de Joachim Trier es el "caballo negro" de la edición. Un drama familiar nórdico con una sensibilidad exquisita en el guion y actuaciones que sostienen un mensaje sobre los lazos que nos definen.
- Bugonia: Yorgos Lanthimos y Emma Stone vuelven a incomodar con esta sátira de ciencia ficción sobre una CEO alienígena. Su narrativa es surrealista y su estética, como es costumbre en el director, gélida y precisa.
- F1 y Sueño de trenes (Train Dreams): Representan los extremos del espectro. Mientras F1 es la perfección técnica del blockbuster moderno, Sueño de trenes de Clint Bentley ofrece una calma "zen" y una reflexión poética sobre la vida de un hombre corriente.
Las favoritas: Un duelo de titanes
A pesar de la calidad del grupo, la carrera se ha reducido a un cara a cara entre "Pecadores" (Sinners) y "Una batalla tras otra" ¿Quién debería ganar?
Si nos basamos en la solidez cinematográfica y la deuda histórica, la balanza debería inclinarse hacia Una batalla tras otra. Paul Thomas Anderson ha creado una obra maestra de una originalidad técnica asombrosa que captura el espíritu caótico de nuestro tiempo a través de la sátira. Sería el reconocimiento definitivo a uno de los grandes cineastas vivos que aún no tiene su estatuilla principal.
Sin embargo, no podemos ignorar el impulso de Pecadores. Si la Academia decide premiar la innovación de género y el impacto cultural, Ryan Coogler podría dar el "sorpasso". Es una película que arriesga más en su combinación de formas y que ha dominado la conversación durante toda la temporada.
El veredicto: Mi apuesta es que el Oscar irá para "Una batalla tras otra", consolidando a Anderson como el autor definitivo de su generación, mientras que "Pecadores" arrasará en las categorías técnicas, haciendo justicia a su récord de nominaciones. Veremos.