“Me persigue adonde voy, me envía mensajes amenazantes, tuve que cambiar de número de teléfono tres veces, pero aún así se las arregla para conseguir el nuevo número y continúa molestándome. Ya me cansé de todo esto y decidí denunciarlo”, indicó una mujer domiciliada en el capitalino barrio Jerarquizados Municipales.
“Le había dicho a nuestros hijos que no lo denunciaría porque ellos no querían ver al padre preso, pero él no entiende y me amenaza con darme golpizas si me ve con otro hombre”, reveló la denunciante —de 40 años— que aportó las capturas de pantallas con dichos mensajes.