Dos celosos sujetos fueron aprehendidos ayer, luego de que -en distintos episodios- agredieran y lesionaran, uno a su pareja y el otro a su ex. En ambos casos los agresores controlaron los celulares de las víctimas en la búsqueda de evidencias que “justifiquen” sus violentos procederes. Los individuos terminaron tras las rejas tras ser denunciados por las víctimas y por orden de la Dra. Norma Matach, fiscal de Género de turno.
La quema con cigarrillo
Según las fuentes, Micaela Romina Argañaráz festejaba su cumpleaños en el barrio Juan Díaz de Solís, ocasión en la que se puso a cantar. Al parecer, las lestras de las canciones ofuscaron a Esteban Maximiliano Franco -su concubino- quien le dijo que se vaya a la casa. Cuando la mujer fue a buscar la cartera que tenía en el auto, el sujeto la siguió y tras encerrarla en el rodado la quemó con cigarrillo, para luego agarrarla de los cabellos y aplicarle golpes.
Luego el acusado la trasladó hasta El Zanjón, y allí le revisó el teléfono celular, luego de lo cual le pidió perdón. La damnificada radicó denuncia en la Comisaría Quinta del Menor y la Mujer. Presentaba 18 días de curaciones.
Le muerde la mandíbula
En el otro caso, Maura Pereyra fue citada en el centro capitalino por su expareja Edmundo Toloza, el cual quería pedirle perdón porque ya la había golpeado antes. Luego la llevó a la casa, y tras verle el celular le habría recriminado por algún mensaje. Enojado, el sujeto le mordió la mandíbula y le apretó la mano, tras lo cual se retiró. La mujer tenía lesiones curables en 21 días, según los médicos.