Eran las 2.50 de la madrugada de ayer, cuando una jovencita de 15 años se encontraba en inmediaciones de una cancha de fútbol ubicada en la avenida Rivadavia y Lugones. Le hizo señas a un remisero que circulaba por esa solitaria zona y ascendió a un Chevrolet Classic.
Trascendió que la joven manifestó que horas antes había sido agredida y para escapar decidió abordar el auto. Sin embargo, la víctima terminó denunciando al trabajador del volante por intento de abuso sexual. El hombre, de 45 años, contó su versión y manifestó que la joven se negó a pagarle el viaje.
Una vez en sede policial, la supuesta víctima sostuvo no tener familia, pero horas más tarde efectivos policiales pudieron localizar a sus familiares, quienes se hicieron cargo de la muchacha.
Posteriormente se pudo saber que al momento que se le tomara la denuncia a la menor, esta se encontraba en un avanzado estado de ebriedad, y además presentaba indicios de haber consumido sustancias prohibidas.
De acuerdo a lo informado por fuentes policiales, se supo que la joven se habría autolesionado a fines de responsabilizar al remisero, quien se aferró a su versión.