Las bajas temperaturas que llegaron con el invierno obligaron a los santiagueños a resguardarse con lo que tienen a mano. Si bien los peligros a los que se exponen son muchísimos, el principal y el “asesino silencioso” es el monóxido de carbono.
Durante la jornada de ayer, en el barrio Los Lagos de la ciudad de La Banda, dos abuelos de 70 y 74 años fueron rescatados a tiempo de la vivienda que comparten, tras prender un brasero con el fin de apaciguar el frío.
Como suele suceder, las víctimas prendieron el fuego y se acostaron a descansar. Los hombres, identificados como Pedro y Manuel Ontivero, fueron hallados por un vecino —según informaron— alrededor de las 9.30, que rápidamente los auxilió y los trasladó al Centro Integral de Salud La Banda, en donde les realizaron los primeros auxilios y quedaron internados en observación, aunque según lo informado ambos estarían en buen estado de salud.
Los expertos recomiendan utilizar este tipo de elementos en espacios abiertos.