Los delincuentes no distinguen entre extraños o conocidos, entre amigos e incluso familiares. Para ellos, todos son potenciales víctimas, quienes más allá de los lazos que puedan unirlos —o no— se convierten en blancos perfectos.
Tal es el caso de una abuela de 75 años que tuvo que denunciar a su propio nieto, luego de que el malviviente ingresara al domicilio de la víctima y se llevara una plancha, un secador de pelo, una cámara fotográfica, un juego de sábanas de dos plazas y la suma de 50 pesos.
Según se pudo saber tras la denuncia efectuada en la Comisaría 51ª, la damnificada identificada como Antonia Herrera, residente en el barrio Siglo XXI, se retiró de su vivienda durante la jornada de ayer alrededor de las 17 y al regresar se encontró con una de las puertas de su vivienda violentada. Además, de una de las habitaciones faltaban todos los elementos mencionados con anterioridad.
Por otra parte, se supo que el denunciado, identificado como Cristian Amaya, residiría en el mismo domicilio.
Sin importar los lazos familiares, la anciana no tuvo piedad y denunció al malviviente.