El poder identificar al autor del asesinato de Eduardo Móttola y establecer el móvil del hecho desvela a la fiscal Aída Farrán Serlé, quien ha profundizado la investigación centrando su mirada en el fuero íntimo del occiso (algunos familiares y relaciones amorosas que mantenía el mecánico).
Si bien la representante del Ministerio Público Fiscal sigue varias líneas investigativas, ha centrado su atención en las personas ligadas a la faz afectiva del extinto, y en tal sentido ha receptado diversas declaraciones testimoniales.
En lo que se ha denominado la “línea amorosa”, la Dra. Farrán Serlé y los investigadores policiales ahondan en las relaciones que Móttola tuvo con distintas mujeres (incluida quien era su concubina), aunque hasta ahora no se han obtenido resultados sustanciales.
La otra línea que es tenida en cuenta por la fiscal es la referida a posibles deudas que podría haber tenido el mecánico, que ante algún incumplimiento importante pudo haber generado alguna represalia que derivó en el alevoso crimen.
No deja de lado la Dra. Farrán Serlé una posible “mejicaneada”, por lo que el tema drogas también está presente en la investigación.
Días pasados se ha elaborado una reconstrucción en 3D para determinar cómo se produjo la ejecución, lo que está siendo motivo de análisis, según dijeron las fuentes.
Letrado se constituyó como querellante
El abogado Gabriel Coronel Chalfón se constituyó como parte querellante en la causa, en representación de quien era la concubina de Eduardo Móttola, de la hija mayor, y del menor de los hijos, concebido con otra mujer, para lo cual presentó el escrito con los correspondientes poderes.
Sin embargo, pudo saberse que la fiscal Farrán Serlé se opondría —por intereses contrapuestos— a la representación del letrado para con la concubina del mecánico.