Eduardo Juárez tenía 28 años. Vivía junto a su concubina y su hijo en el barrio Almirante Brown de la Capital. Había sufrido un accidente recientemente, pero pese a estar lesionado, realizaba “changas” como pintor. Era un apasionado del fútbol y vivía para su hijo.
Ayer, cerca de las once de la mañana, estaba junto a sus conocidos en calle 5 del barrio Almirante Brown. Tomó su motocicleta —una Honda Wave de 110cc.— y les dijo que iba a “hacer unas cosas en La Banda”. Buscó a su cuñado —el hermano de su concubina—, Damián Agustín Cancinos, de 25 años, residente en el mismo barrio, y emprendieron el viaje hacia la “Cuna de Poetas y Cantores”.
Llegaron a la autopista Juan Domingo Perón e ingresaron a la costanera nueva, en el barrio La Isla, de La Banda. El destino de Juárez, quien era conocido como “El Gringo”, y de Cancinos, era una “boca de expendio” de drogas.
Llegaron, compraron marihuana y emprendieron el regreso a su casa. El viaje, hasta ese momento, había sido “normal”. Circulaban por la costanera, cuando divisaron a dos sujetos que ingresaron a la calzada desde una zona montuosa.
Los desconocidos —uno tenía una gorra y el otro la cara descubierta— les apuntaron a los cuñados con un arma de fuego de fabricación casera.
Juárez, quien era el conductor del rodado, los enfrentó. Los sujetos pretendían que los motociclistas detuvieran la marcha del rodado y les exigían la entrega de sus pertenencias.
Juárez logró esquivarlos y huir. En ese trayecto, los agresores efectuaron el disparo.
El proyectil impactó en Juárez, quien habría realizado un recorrido de aproximadamente cien metros malherido y se detuvo. Luego, se desplomó.
Comenzó a perder sangre por la boca, ante la atónita mirada de Cancinos, quien pedía ayuda a la Policía a través del 101.
Juárez fue auxiliado de inmediato por el personal del Sease 107, que constató que estaba sin vida.
El personal de la Comisaría Comunitaria Nº 12 y efectivos de la División Criminalística acudieron al sitio con el fin de realizar el procedimiento de rigor.
Se secuestraron videos de las cámaras de seguridad instaladas en la zona del trágico hecho para ser analizadas, a fin de identificar fehacientemente a los asesinos.
Los familiares indicaron que la víctima realizaba “changas” en La Banda.
Tenía una herida de bala en el omóplato
El cuerpo de Eduardo Juárez fue examinado por el médico de Sanidad Policial, por disposición de la fiscal de turno de la Circunscripción Banda y Robles, Dra. Jacqueline Maccio.
Se pudo determinar que el primer examen médico indicó que “El Gringo” presentaba una herida de bala en el omóplato izquierdo, lo que habría causado alguna lesión en el pulmón. La bala calibre 22 milímetros habría perforado algún órgano vital, por la cantidad de sangre que perdió por la boca el desafortunado joven.
Por disposición de la fiscal Maccio, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial del hospital Independencia por el personal de Bomberos de la Policía de la Provincia, donde se le practicará la autopsia correspondiente.
Secuestran bagullos de marihuana
Tras la muerte de Eduardo Juárez, su cuñado, Damián Cancinos, se comunicó con la Policía para pedir ayuda. Contó su versión de los hechos e indicó que regresaban de comprar drogas en La Isla. Se realizó la requisa de rigor a los cuñados y se les secuestró tres envoltorios que contenían en su interior una sustancia prohibida. Se dio intervención al personal de la Dirección de Drogas Peligrosas, que determinó que se trataba de marihuana. Los investigadores iniciaron las averiguaciones para determinar el lugar donde adquirieron la sustancia los jóvenes atacados a tiros. La Justicia ordenó una serie de medidas a seguir.
La Policía apresó a tres personas
Luego de que Juárez se desplomara en el pavimento malherido, los agresores emprendieron la huida hacia una zona montuosa. Por el mismo lugar que ingresaron a la costanera lograron fugarse, dejando atrás el dramático escenario.
Como parte de las investigaciones, personal de la División Homicidios y Delitos Complejos Banda, Delitos Comunes Banda, Drogas Peligrosas y Prevención de la Departamental 4 “coparon” el barrio Río Dulce y apresaron a dos sospechosos. Se trata de dos hermanos de apellido Paz. También apresaron a un tercer sujeto. Todos quedaron a disposición de la Justicia, a fin de establecer si son fehacientemente los autores del asesinato.
Las averiguaciones en torno al crimen continúan, a fin de recabar la mayor cantidad de pruebas.