Mañana tendrá lugar una audiencia de casación —ante la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia— en cuyo transcurso la defensa técnica de un albañil acusado de empalar a un niño de 11 años en el capitalino barrio General Paz, buscará revertir la prisión preventiva dictada en contra del individuo.
Para ello, los Dres. Carlos Ríos López y Andrés Bulacio —defensores del acusado— presentarían nuevas y fundamentales pruebas, con las que pretenden demostrar la inocencia del inculpado. Insistirán en que se observen las filmaciones de cámaras de seguridad, que sitúan al albañil trabajando a varios kilómetros de distancia del lugar donde habría ocurrido el hecho.
Los videos reflejarían el ingreso del sujeto —a la obra— en la mañana temprano y la salida a las 17, mientras que el hecho se habría producido en horas de la siesta del 7 de noviembre del año pasado.
Pero además, los letrados ofrecerían una nueva prueba, a la que accedieron en los últimos días, que daría cuenta de un macabro juego que acostumbraría practicar un grupo de niños, al que pertenecía la víctima, y en el que uno de sus amiguitos habría resultado con lesiones similares a la que sufrió el hijo de la mujer denunciante.
El Ministerio Fiscal —por su parte— pugnará para que se confirme la prisión preventiva dictada para el inculpado.