Una joven de 18 años protagonizó una situación insólita durante la madrugada de ayer, tras chocar con un patrullero policial.
Alrededor de las 4.45 de la madrugada, dos efectivos regresaban a sede policial luego de prestar servicio en un accidente vial, cuando paradójicamente fueron víctimas de un siniestro vehicular.
La joven, a bordo de una camioneta Kangoo, no pudo evitar el impacto contra el móvil policial, que terminó con daños en la parte izquierda, con la óptica y el paragolpes destruidos.
Presa de los nervios por la situación, la joven, identificada como Tamara Medina, decidió huir del lugar sin auxiliar a los uniformados.
Sin embargo, minutos más tarde y luego de recapacitar sobre lo ocurrido, decidió apersonarse en sede policial y hacerle frente a la situación.
Una vez que los guardianes del orden pusieron en aviso al fiscal de turno sobre lo ocurrido, el letrado dispuso que se realizara el correspondiente dosaje a los dos conductores, tanto a la joven como al oficial que se encontraba al mando del móvil.