Una joven del barrio La Leñera de la ciudad de Añatuya, departamento Taboada, advirtió que una de sus vecinas, de siete años, presentaba quemaduras en la espalda y los hombros. No se animó a denunciar ante la Policía para que investigara las causas de las lesiones, especialmente porque sospechaba que su padrastro le arrojó agua hervida. Sin embargo, no se quedó callada. Publicó las quemaduras de la menor en Facebook y solicitó que la Justicia interviniera.
Las imágenes se viralizaron y tuvieron eco. Personal de la Policía Comunitaria de la Departamental 13 realizó averiguaciones y logró ubicar a la menor y su domicilio. Los uniformados se entrevistaron con la madre, quien negó que las quemaduras fueran a causa de un acto violento de su actual pareja. La mujer sostuvo que la niña se quemó con agua accidentalmente mientras jugaba con sus hermanos.
El hecho generó la intervención de la defensora de Pobres, Menores y Ausentes y de la fiscal Alejandra Sobrero, quien ordenó que la niña fuera examinada por el médico forense, quien comprobó que presentaba quemaduras, aunque no lesiones por golpes, como sospechaban los vecinos.
Las averiguaciones policiales develaron que la madre de la niña ya fue denunciada por una familiar a causa de los presuntos castigos que recibían sus hijos.
La fiscal ordenó que la menor sea alojada preventivamente en un refugio hasta que se entreviste con una psicóloga, a fin de establecer cómo es que terminó con quemaduras y si es víctima de violencia. Asimismo, se realiza un informe socio-ambiental en la casa y el vecindario de la menor.