Mariela Rivero es santiagueña. Según la denuncia presentada por su esposo, Jorge Quiroga, su bebé murió por mala praxis en un sanatorio bonaerense de San Justo del gremio de Camioneros. Según relató el hombre a Nuevo Diario, la mujer llegó embarazada a las 5 de la tarde del 7 de julio y tras 12 horas de espera y varios estudios previos, dos obstetras la atendieron. Luego de intentar inducirla a un parto natural, le hicieron una cesárea de urgencia. El bebé nació y fue trasladado a neonatología, luego de varias tareas de reanimación.
Entre el dolor, a Jorge le hicieron firmar una nota que decía que el bebé había nacido en un parto natural y vivo. No obstante, la obstetra les dijo que el bebé había nacido muerto. Según la denuncia, el bebé estuvo tres días en una incubadora muerto; todo fue un montaje para evitar la denuncia. Hoy el proceso tiene 9 imputados, entre ellos 2 obstetras, enfermeros, médicos y directores del sanatorio.