Un poblador cortaba camino por una zona montuosa del paraje Mal Paso, departamento Salavina. En esa circunstancia, advirtió algo extraño en el suelo.
Unos “ojos lo miraban”. Se acercó y comprobó que se trataba de un esqueleto que estaba enterrado, aunque casi sobresalía del piso.
Seguidamente, advirtió que había otro en las cercanías. Uno de ellos presenta una perforación en el cráneo.
Se sospecha que los restos óseos humanos tendrían alrededor de 200 años, aunque todo será develado con la llegada de antropólogos a la zona para examinar los esqueletos.