Una condena de 10 años de prisión recayó en los hermanos Sebastián y Diego López —oriundos de Frías—, quienes fueron considerados coautores del homicidio de Juan Medina, y las lesiones sufridas por Ricardo Medina, hijo del occiso.
Para el Tribunal, quedó acreditado que ambos emboscaron a las víctimas en un sector del barrio El Remansito y les aplicaron una brutal golpiza. Juan Medina recibió un violento piedrazo en el rostro, y cuando cayó al suelo fue agredido a patadas y palazos. Su hijo también fue golpeado con un rebenque y con un palo de algarrobo recién cortado, sufriendo lesiones varias.
La fiscal Belén Pan había pedido 12 años de prisión para los sujetos, y las defensas cambios de calificativa —por homicidio preterintencional— y penas atenuadas.