Una joven madre de 20 años sufrió la muerte de su pequeño hijo de tan solo 11 meses. Según se pudo saber, la muchacha, identificada como Ayelén Pedrozo, de Pozo Hondo, se encontraba realizando sus quehaceres domésticos alrededor de las 10 de ayer, mientras su bebé, llamado Zamir, descansaba en una de las habitaciones de la casa. Sin embargo, cuando la progenitora fue a ver su hijo, lo encontró en el piso. Rápidamente lo levantó, pero decidió acercarlo al hospital zonal recién a las 17.45, cuando notó débil la respiración del niño.
Asimismo, confesó no haberlo llevado antes “por temor”. Pese a los incansables esfuerzos de la médica, no logró reanimar al niño, y falleció. La profesional de la salud le consultó a la joven sobre una excoriación que presentaba la víctima, a lo que la progenitora respondió que se debía a la caída.