Vecinos alertaron a la Policía sobre una bulliciosa fiesta en inmediaciones de Sáenz Peña y Pío VII del barrio John Kennedy. Los uniformados y Calidad de Vida comprobaron que se trataba de una reunión con unas 60 personas. La dueña de casa no contaba con autorización para concretar la fiesta, por lo que se secuestró el equipo de sonido.