Al menos doscientos chicos de diferentes edades estuvieron expuestos a una pérdida de gas, durante aproximadamente dos horas. Como es habitual en el inicio de la semana, todas las escuelas y los jardines de infantes reciben a cientos y cientos de niños que llegan a los establecimientos para comenzar sus actividades diarias.
Ayer, esa práctica se vio obstaculizada para los menores (adolescentes y niños pequeños) cuando el padre de unos de los alumnos advirtió sobre un fuerte olor a gas en cercanías a una escuela (Miguel Ángel), en donde además funciona un jardín de infantes —Los Enanitos Felices—, ubicada en calle Casaffousth entre España y Alem, en La Banda. El progenitor puso en alerta a la directora del establecimiento, aduciendo que en el exterior de la institución educativa se sentía un fuerte olor a gas. Sabiamente, la educadora tomó la decisión de comunicar lo sucedido a la empresa Gasnor. En diálogo exclusivo con Nuevo Diario, la directora manifestó que “apenas supimos qué era lo que estaba pasando, llamamos a la empresa, nos tomaron el reclamo, pero tardaron una hora y media en llegar”. Idéntico relato se desprendió de los vecinos que habitan en esa zona: “Han demorado muchísimo y creemos que no han priorizado que se trataba de una escuela, sin contar al resto de los vecinos ni el sanatorio de la vuelta —sobre España—. Una vez que los técnicos aparecieron y confirmaron que se trataba de una importante pérdida de gas, “no estaban seguros” si era necesario evacuar el lugar, por lo que desde la propia escuela tomaron esa responsabilidad y sacaron a todos del edificio.
Finalmente, se supo que el escape fue provocado por la rotura de una membrana en uno de los caños. Ello provocó el levantamiento de una vereda, ya que el gas no tenía hacia dónde salir. La situación estuvo controlada recién alrededor del mediodía.