La Justicia añatuyense resolvió que el agresor del profesor de Educación Física siguiera tras las rejas por quince días, acusado de propinarle un mazazo en la cabeza a la víctima. A pedido de la fiscal, Dra. María Cecilia Rímini, la jueza de Control y Garantías decidió convertir la aprehensión en detención de Julio Bugliolo, quien está acusado del delito de homicidio en grado de tentativa.
Como parte de la investigación judicial, el agresor se abstuvo de declarar ante la Dra. Rímini, quien ordenó que sea sometido a una pericia psicológica el próximo lunes.
Fuentes judiciales indicaron que, durante la audiencia en el Centro Judicial de Añatuya, Bugliolo dijo estar arrepentido por lo sucedido, aunque inmediatamente justificó su violenta reacción en contra del docente Ramiro Garzón, a quien acusó de estacionar la camioneta frente al garaje de su casa, aunque el profesor negó que fuera así.
La Fiscalía habría determinado que el detenido ya había protagonizado otros incidentes, tras los cuales fue denunciado penalmente por supuestas amenazas y daños a vehículos.
El hecho en el que resultó lesionado el profesor Garzón sucedió el martes pasado, alrededor de las 13, frente al colegio secundario de Añatuya, donde reside el acusado. El docente salió del local escolar con su hija en brazos, ocasión en la que fue insultado por Bugliolo y en esa circunstancia lo golpeó en la cabeza con una maza de un kilo y medio de peso. La víctima y su hija sufrieron lesiones y se recuperan en su domicilio.