Un detenido, identificado como Juan Ramón Figueroa, murió ayer a la mañana. De acuerdo con lo que indicaron fuentes que investigan el caso, un descuido de los guardiacárceles que lo custodiaban permitió que el preso se ahorcara en un baño del hospital Regional.
Según se indicó, Figueroa, oriundo de la provincia de Tucumán, fue condenado por una causa de tráfico de drogas en la provincia de Salta y cumplía su pena en la cárcel federal de Colonia Pinto.
Según el informe, solo cinco minutos bastaron para que el preso se quitara la vida. Según declararon sus custodios, la víctima había pedido permiso para ir al baño a las 6.55 de la mañana. Cuando el relevo de la custodia llegó a las 7 y fue a controlar al interno, ya estaba colgado de un perchero que estaba en el baño del centro médico capitalino.
Lo extraño del relato es que recién a las ocho de la mañana, una hora después, se pidió la asistencia de la Policía de la Provincia para dar cuenta del fallecimiento de Figueroa.
Según trascendió, el preso, que estaba internado por un cuadro de hemorroides, estaba deprimido desde hacía varios días porque su familia no lo visitaba en el alejado penal santiagueño.
De acuerdo con lo que se informó, se dispuso una investigación por parte de la Policía de la Provincia para establecer las circunstancias en las que el interno de la cárcel federal se quitó la vida. Por otra parte, no se descarta que se abra una investigación interna en el Penal de Colonia Pinto con el mismo objetivo.