Un escándalo en Fernández generó una denuncia en contra de un gendarme, a quien la Fiscalía le impuso la prohibición de acercarse a su concuñada.
Todo comenzó cuando un oficial subinspector de 27 años, quien presta servicios en la Comisaría 46ª de Beltrán, arribó a su domicilio después de las 17. Su esposa le contó que momentos antes había ingresado al domicilio su concuñado, quien es un cabo del Destacamento Móvil 5 de Gendarmería Nacional, y le tocó el abdomen y las piernas mientras ella dormía. Al despertarse y encontrar al sujeto con las manos en su cuerpo, le dijo que se retirara sino iba a gritar. El policía buscó al gendarme en su casa, ubicada en las inmediaciones, donde le reclamó lo sucedido y se trenzaron a golpes. Posteriormente, el suboficial y su mujer realizaron la denuncia en la Comisaría 35ª. La Fiscalía ordenó que el gendarme no se acercara a la denunciante.