Los cuatro policías de la Comisaría Décima, implicados en la muerte de Rubén Darío Pérez, proseguirán detenidos por 21 días, lapso por el que el juez de Control y Garantías José Fernando Viaña les convirtió las aprehensiones en detenciones.
Tal medida recayó en José Luis Gómez, Jorge Jaime, Fernando Medina y Gabriel Maximiliano Tévez, para quienes la fiscal Érika Leguizamón había requerido convertirles la aprehensión en detención por 30 días.
Las abogadas Roxana Mera y Carla Millán —defensoras de Tévez— se opusieron al pedido de la fiscal y pidieron que se califiquen los hechos según la participación que les cupo a cada uno. Solicitaron, además, las excarcelaciones ordinaria y extraordinaria del oficial.
La Dra. Clara López —abogada de Jaime— pidió la falta de mérito para este y su inmediata libertad, y en forma subsidiaria solicitó el cambio de calificativa por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Consecuentes con la complejidad del caso y a lo incipiente de la investigación penal preparatoria, los abogados Eduardo Javier Leiva y Eugenio Chavarría —defensores de Medina y Gómez, respectivamente— no se opusieron al pedido de la fiscal. Leiva requirió un plazo razonable de detención y que a su cliente le cambien el lugar donde está alojado.